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jueves, 5 de enero de 2017

CUENTO: EL NIÑO DEL AGUA

Este cuento educa a los niños en el respeto al medio ambiente y el buen uso de los recursos que nos ofrece el planeta Tierra. 



El niño del no y el agua

Érase una vez un muchacho muy, muy desobediente al que su familia llamaba "el niño del No", porque cada vez que le ordenaban hacer algo, él hacía lo contrario. Si le decían que se levantara, él se quedaba en la cama. Si le decían que se vistiera, él se quedaba en pijama. Así una cosa tras otra y por eso su familia acabó olvidando su verdadero nombre y siempre se referían a él como "el niño del No". Se pasaba las horas viendo la televisión o delante de su ordenador y no respetaba ni a nadie ni a nada. Por ejemplo: si iba al baño, dejaba la luz encendida, y cuando le decían que la apagara él respondía: "ahora, ahora", pero no se movía del asiento. Si abría la nevera, la dejaba abierta y, cuando le decían que la cerrara, él respondía: "ahora, ahora", pero no se movía del asiento. Siempre hacía lo contrario.
Un día de esos en los que tienes la sensación de que va a ocurrir algo mágico "el niño del No" abrió el grifo del lavabo para lavarse la manos, pues las tenía pringadas de chocolate y se fue al salón a ver la tele, dejando el grifo abierto. Su madre, al oír caer el agua desde la cocina, le dijo: "¡Cierra el grifo!", y "el niño del No" respondió "ahora, ahora" y siguió viendo la tele. Su padre, al oír caer el agua desde su despacho, le dijo: "¡Cierra el grifo!", y "el niño del No" respondió: "ahora, ahora" y siguió viendo la tele. Su abuelo, al oír caer el agua desde su cuarto, le dijo: "¡Cierra el grifo!", y "el niño del No" respondió: "ahora, ahora" y siguió viendo la tele.
Al cabo de un buen rato, "el niño del No" sintió sed y gritó desde el sillón: "mamá, tráeme un vaso de agua", pero nadie respondió. Entonces gritó: "papá, tráeme un vaso de agua", pero nadie respondió. Entonces gritó: "abuelo, tráeme un vaso de agua", pero nadie respondió. Refunfuñando, se levantó para beber un vaso de agua pero, cual fue su sorpresa cuando, al abrir el grifo, no cayó ni una gota.
"¿Dónde está el agua?", se preguntó, y empezó a buscarla por todas partes. La buscó en los cajones y en los armarios, en las habitaciones y debajo de las camas, buscó en el trastero y hasta miró por la ventana por si el agua se había ido de paseo. Entonces pensó: "grifo tonto, seguro que se ha atascado", y metió uno de sus dedos en el grifo para comprobarlo. Y en aquel momento, desde el dedo que tenía dentro del grifo hasta los dedos de los pies, "el niño del No" se convirtió en una gota de agua y se coló por el desagüe.
Mientras se deslizaba por las tuberías como si bajara por un enorme tobogán "el niño del No" gritaba "¡que no sé nadar!” Y estuvo cayendo y cayendo hasta llegar a un río subterráneo. Allí se encontró con otras gotas que le miraban raro. Él decía: "¿qué miráis?", y las gotas respondían "glub, glub". Sin saber hasta dónde iba, recorrió junto a las otras gotas el camino del río subterráneo hasta llegar a una laguna, donde millones de gotas esperaban.
"¿Qué hacéis aquí?" - preguntó "el niño del no". Y las gotas respondían: "Glub, glub". Una gota que hablaba el lenguaje de los niños, se acercó y le dijo:
"Vamos a crear electricidad". 
"¿Para qué?", preguntó el niño.
- "Para muchas cosas", respondió la gota. "Para que tengas luz en tu casa, para que los electrodomésticos, como la nevera o la lavadora funcionen... ¿Quieres ayudarnos? Ninguna gota sobra". 
"el niño del no", para no variar, contestó: "no. Prefiero irme a mi casa a jugar con el ordenador""Pues para eso hace falta electricidad", le explicó la gota.
De repente, una gota que parecía mandar más que las otras gotas, dio la orden y todas las gotas se prepararon para crear energía. Como si fueran una sola, se abalanzaron contra una pared, formando montañas de espuma, mientras el niño del no las observaba desde atrás. Miraba cómo trabajaban juntas, cómo sudaban la gota gorda para que él pudiera tener electricidad en su casa y recordó lo que le había dicho la gota que hablaba el idioma de los niños: "ninguna gota sobra". Y sintió por dentro algo que sólo se puede sentir en uno de esos días en que algo mágico puede ocurrir: sintió la necesidad de ayudar. Y se unió al resto de las gotas para crear energía.
Cuando hubo terminado, se coló por una cañería y regresó nuevamente al grifo de su casa y se transformó en niño nuevamente. Dio muchos besos y abrazos a sus padres y abuelo y, aunque ellos no creyeron su historia, comprobaron que algo había cambiado, porque si le pedían que pagara la luz, en lugar de decir "ahora, ahora...", decía "ahorra, ahorra..." y la apagaba corriendo, pues había comprendido la importancia de ahorrar energía y el enorme esfuerzo que suponía crearla. Y con el tiempo dejaron de llamarle "el niño del no" y recuperó su nombre.

miércoles, 4 de enero de 2017

CUENTO: PAPÁ NOEL Y EL MAPA PERDIDO


Cuenta esta historia a tus niños para transmitir valores y fomentar la escucha activa. No olvides meterte en el personaje con voz y gestos y anímales a intervenir. ¡Vamos allá!



Papá Noel y el mapa perdido.


Era la hora de alistar a los renos y completar los pedidos de algunos niños, pues Papá Noel y su equipo debían partir ya. Esa noche sería Navidad y todo debía salir como estaba planeado.
Santa tenía el mapa de cada hogar donde habían niños, inspecciono todo, vio que no faltaba nada y le dijo a Rodofo el reno:
-¡¡Arre Rodolfo, es hora de viajar!!, hasta pronto querida volveremos pronto, por favor espérame con chocolate caliente pues creo que vendré agotado. Le dijo a Mamá Noela, su esposa.
-¡¡Siiii mi amor, los espero pronto. Viajen con cuidado, no vayan a chocar con algunas nubes!! respondió ella muy emocionaba por la labor de su esposo con los niños.
En el camino todo era hermoso, el azul oscuro del cielo lleno de estrellas y una luna llena inmensa, se veía muy especial a la hora de cruzar con el trineo delante de ella. Santa Claus y sus renos eran vistos por todos los niños que desde lejos podían verlo cruzar el cielo. Eran muchos los juguetes que debían entregar así que, aumentaron la velocidad bruscamente y a Papá Noel se le cayo el mapa que lo llevaría a cada hogar en el punto exacto.
Confundido Santa le dijo a Rodolfo el reno:
-Y ahora ¿qué haremos? sin mapa todo sera confusión. No puedo creer que esto este sucediendo.
-No se preocupe jefe, mi nariz roja se enciende y apaga cada vez que llegamos al punto exacto donde dejar cada regalo, yo lo guiaré.
-Bien Rodolfo, muy bien yo lo sabía jeje. No lo he olvidado amigo, solo estaba probando tu memoria.
-Si claro jefe, dijo el reno con una mueca de incredulidad.
Así cruzaron el cielo desde el polo norte al centro y de allí al sur del mundo, luego fueron al oriente a toda velocidad y cruzaron al occidente culminando así todos los pedidos de los niños buenos, era una locura y a la vez tenían gran emoción por cumplir con todos.
Al llegar a casa Papá Noel y sus renos, estaban muy agotados pero felices, cenaron en casa y descansaron para luego empezar a trabajar otra vez en la fábrica más grande de juguetes y regalos que solo Santa Claus podía tener.

CUENTO PARA REFORZAR LAS PRAXIAS


Esta historia nos ayuda a practicar praxias bucofonatorias desde casa. Es interesante colocar un espejo frente al niño para que el niño interprete el cuento de una manera lúdico-pedagógica. Además, cada viñeta va acompañada de una imagen que sirve de guía para la ejecución de la acción a emular.



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CUENTO DEL ZORRO CURIOSO

Aquí traigo un cuento en animación sin texto pero sí con efectos sonoros para que el niño deje volar su imaginación y motive la producción verbal. El zorro curioso fomenta valores a través de ilustraciones sencillas y relajantes. ¡Verás como este animalito cautiva a los niños!




UN CUENTO PARA RECORDAR

Los cuentos son un recurso importantísimo en la etapa de Educación Infantil. Podemos mostrar situaciones cotidianas y enseñarles a manejar sentimientos, trabajar valores y adquirir conocimientos pues contribuyen al desarrollo integral del niño. El protagonista de esta historia es Cochi el Valiente, un animalito empático y solidario que se hará querer por los peques de casa.
Resultado de imagen de COCHINO VOLANDO ILUSTRACIÓNhttps://storybird.com/books/cochi-el-valiente/?token=5knc9ebrpk